Colt45 by A.J.R. Cormack

By A.J.R. Cormack

;Colt45 [Small palms Profile 05] КНИГИ ;ВОЕННАЯ ИСТОРИЯ Автор: A.J.R. Cormack Название: Colt45 [Small palms Profile 05] Издательство:Profile guides Ltd Год: 1972 Формат: pdf,rar+3% Размер: 3.0MB Язык: английскийСтраниц: 22*2.com eighty five

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Ellos pensaban que su mala suerte era inmerecida y trabajaban bajo una sensación de injusticia. Esto se parecía tanto a la historia de Job que Halliday ideó el trastorno de la “enfermedad de Job”. La verdadera enfermedad cutánea de Marx11 Aunque las lesiones cutáneas fueron llamadas “forúnculos”, “abscesos” y “diviesos” por Marx, su mujer y sus médicos, fueron demasiado persistentes, recurrentes, destructivas y específicas de ciertos sitios para ese diagnóstico; mi hipótesis es que Marx tenía hidradenitis supurativa.

A menudo salían a pasear juntos, y con la misma frecuencia permanecían en casa, recorriendo el gabinete de trabajo de mi padre; cada uno en su lado del cuarto, y cada uno iba cavando sus propios agujeros en la esquina, donde se volvían con un extraño giro sobre sus talones. En aquel cuarto discutieron sobre más cosas que la filosofía de la mayoría de las personas pudiera imaginar. Y muy a menudo también se limitaban a pasear silenciosamente el uno junto al otro. O bien cada uno hablaba de aquello que en aquel momento más le preocupaba, hasta que de pronto se quedaban parados el uno frente al otro, estallando en fuertes carcajadas, para confesarse que en la última media hora cada uno había estado elucubrando planes completamente opuestos (…) Al lado de su frescor juvenil y su bondad, no hay en él nada tan destacable como su polifacetismo.

A pesar de que Engels sólo tenía dos años menos que Marx, éste parecía mucho más viejo que aquél. Engels era un hombre de mundo. Si no lo fue en Alemania, lo llegó a ser en Manchester, donde su profesión le había convertido en un asiduo asistente a la Bolsa. En aquella ciudad poseía incluso un caballo y solía participar en las cacerías de zorros. Siempre iba impecablemente vestido, tal como se exige de un gentleman inglés, y también mantenía un orden estricto en su gabinete de trabajo, como corresponde a un correcto comerciante.

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